Viene una amiga esta mañana. Acaba de llegar de Alicante. Se fue anoche allí a ver a su nuevo amigo, novio (?) ...en fin eso supongo que el tiempo lo dirá. Se han conocido hace poco en una fiesta. El acaba de salir de otra relación... ella también ha terminado con el chico con el que convivía desde hace unos meses. Ya no sentía nada. Caracteres diferentes. Culpabilidad si salía a divertirse y el se quedaba solo en casa (porque quería). Presión. Angustia. Y qué carajo... estaba hasta los mismísimos de tener que hacerle la cena todas las santas noches por narices. Además habiendo conocido a este que digo, pues eso, eligió. (Y el caso es que dice que le da congoja cuando piensa en el otro... )

Bien, como iba diciendo, me cuenta que ha ido a verle ya que llevan un par de semanas que voy, no, voy yo... oye que estoy cerca que me paso... pero... que es que no me da tiempo que ha venido mi hijo... que sí, que no... que si patatín, que si patatán... el caso es que a los dos les daba el no se que ese que da... y por fin ella anoche se decidió.

Cogió el coche y se plantó en su casa. Un duplex en la playa. Mientras él le enseñaba la casa y andando ya por la terraza,mirando las estrellas, comenzaron a besarse... Ella no quiso cenar porque dice que tenía el estómago revuelto... se tomó eso sí un par de copitas de champán... y bueno, me dice que toda la noche follando... tres o cuatro.. o más...

Y esta mañana, conforme se ha despertado ha comenzado a angustiarse de nuevo... (claro que como no está acostumbrada a beber y encima no cenó estaba medio resacosa)... con lo que chao, chao, nos vemos, nos vemos.... carrtera y manta... y eso, que viene y me lo cuenta.
Yo le digo... qué envidia!!! quién pudiera!!!

Pero... ¿sabes?

El problema es, la diferencia está en que yo no querría irme por la mañana cari... no podría irme por la mañana... ni al día siguiente, ni al otro... me taparía con las sábanas hasta la cabeza y me haría la remolona hasta que me echaras a patadas... o algo. Por eso no puedo ir. Espero que lo entiendas.